Aquí nos podemos encontrar desde las atracciones más tradicionales como la noria, el látigo, los coches locos, montaña rusa, etc. a una serie de atracciones más modernas e impactantes como los tirachinas humanos, los molinos de cestas o la caída vertical, atracciones que alcanzan gran altura y velocidad.
La ilusión de ganar un premio por suerte o por méritos propios nos lleva a que las tómbolas y otros tipos de juegos sean las atracciones más divertidas y visitadas por el público: carrera de camellos, los patitos, pistolas de agua, bingo, etc. Cada feria son muchos y variados los regalos que se obtienen, pero siempre hay un regalo que sobresale de los demás y es utilizado como reclamo por los feriantes. 
Visitar el circo también puede entrar dentro de los planes de niños y adultos que visiten la Feria de Sevilla. Al final de la Calle del Infierno se sitúan las carpas del circo, espectáculo artístico e itinerante, que incluye dentro de sus actuaciones acróbatas, payasos, magos, adiestradores de animales y otros artistas que hacen que los más pequeños disfruten del espectáculo.
Dentro del parque de atracciones también hay zonas y puestos dedicados a la restauración donde pueden tomar o comer algo: hamburguesas, pizzas, dulces, churros con chocolate, carnes, pescado, etc. También se incluyen aseos.
Este año la Calle del Infierno volverá a contar con una banda sonora única, denominada 'Canal Feria'. Serán los responsables de las atracciones quienes la pongan en marcha.